viernes, 9 de diciembre de 2011

Encontrándome


El mes pasado termine mi segundo manuscrito. El género es más fantástico sin dejar de ser romántico. “Romantasy” le dicen en inglés.
Debo aceptar que esta trama me costó un poco más porque es algo más complicada que la novela romántica.
Usualmente la novela romántica tiene un ritmo, una estructura, recuerdo una vez Lilly escribió acerca de la estructura de la novela romántica. Pero la novela fantástica -considero- es un poco más difícil por tener elementos de sorpresa que deben mantener al lector interesado. No digo que la novela romántica no las pueda tener, pero la novela es más… como lo llamaría “estable”.
En este proceso de escritura y como escritora novel, todavía me estoy encontrando. Nunca he dejado de leer, y usualmente leo de todo. La lectura te enriquece, vocabulario, cultura y sobre todo imaginación.
Uno usualmente suele leer el género que más le gusta y sin duda el género que escribe, pero yo debo aceptar que me gusta leer de todo. Tiene algo que ver con mis problemas de concentración y por el hecho de que me estoy encontrando como escritora.
También tengo que reconocer mis límites. Me encanta leer esas novelas en las que tengo que pensar y pensar y que me dejan boquiabierta cuando leo el final. Para mí, el cuento “Los crímenes de la Rue Morgue” de Edgar Allan Poe (uno de mis escritores favoritos) es el mejor ejemplo. Ese cuento me marcó porque me dejó boquiabierta su final. Pero sé que no podré nunca escribir algo así y no porque no pueda, simplemente que mis gustos de lectora no son mis gustos de escritora.
En mi búsqueda he descubierto mis gustos en personajes. Por ejemplo, me gusta leer de los hombres seguros… y que no lloren. Me puedo permitir leer a un protagonista sensible y quizá algo dependiente emocionalmente ¡Pero no llorón!. Así como me gustan los personajes femeninos seguros de sí mismos, independientes y maduros. ¡Detesto las protagonistas impulsivas! Y, aunque los personajes tienen vida propia y desarrollan su propia personalidad a medida que avanza la historia, yo trato de controlarlos y moldearlos como me gustan.
Creo que el escritor se la mantiene en una constante búsqueda y evolución. Pero también creo que el escritor debe saber lo que le gusta y lo que no.
Nunca perdamos las ganas de explorar nuevos géneros, pero tampoco perdamos el norte de lo que queremos como escritores (que esto sirva como lección de vida también).
Un abrazo

@OhHelenita