viernes, 27 de septiembre de 2013

Amor rápido y furioso


Esta última semana me he lanzado un maratón de novelas románticas de escritoras no tan famosas que he bajado gratis al kindle (Dios bendiga al kindle). He disfrutado un montón la experiencia y creo que me estoy haciendo un poco adicta.
Es interesante descubrir nuevos talentos (en inglés y español) y estudiar sus estilo, sus diferencias y semejanzas y hasta sus errores –me entró un “fresquito” (como dicen en mi país) darme cuenta que también tienen errores–.
Pero de todos los libros que me he leído estas dos últimas semanas –5 libros– me he dado cuenta que todos tienen algo en común, y que yo todavía no logro dominar en mis novelas.
Los protagonistas se enamoran en un día. Quiero decir, que en ningún libro de los que leí, el amor va creciendo poco a poco. No, el amor los golpea como un rayo.
Incluso leí uno llamado Chocolate Kisses su autora Judith Arnol (está gratis en kindle para las que hablan inglés) que literalmente se enamoran en un día. Todo sucede en un día y el final… bueno ya lo leerán. Pero solo pasa un día.
Ese fue el más violento.
En la mayoría de las novelas románticas eso es lo que sucede. Se vieron, se enamoraron y fueron felices para siempre en menos de una semana.
Yo personalmente no tengo problemas con eso. Sé que es ficción y respeto el estilo de escritura de cada quién. Y si hay más romanticismo concentrado, pues, mejor para mí.
Esos encuentros que el protagonista se siente atraído de una manera casi incontrolable por  la chica y ella siente todo su cuerpo vibrar desde el día 1, me encantan. Lo que me es más difícil de aceptar es que el galán le diga dos cositas dulces al oído y ya ella le diga que lo ama. Me gusta más cuando la cosa se pone un poco más difícil y él es el que cae rendido. Pero no me molesta de la otra manera.
Hay amigas que me preguntan como me fijo en esos detalles. Para mí no son detalles y como escritora me gusta analizar los estilos de cada quien hasta encontrar el mío.
Quizá no he dominado bien el arte de “El amor rápido y furioso” porque así como en la vida real, me gusta el juego de la seducción. El preámbulo, el romance, la seducción antes del amor.
Por eso creo que no he podido escribir relatos o cuentos cortos porque todo tiene que suceder más rápido de lo normal.
Aunque después de estas lecturas me he dado cuenta que, solo porque el amor llegue rápido no deja de ser emocionante.
Usualmente –y eso me da mucha risa– los pocos días que pasan los protagonistas juntos tienen más adrenalina, conflictos y sexo del que una persona común y corriente puede tener toda su vida.
Igualmente, leyendo estos libros me di cuenta que me gustaría intentar escribir un libro donde el amor llegue como huracán y los protagonistas queden rendidos a él y que todo pase en, no sé, una semana. Sería interesante.
Creo que también puede ser un tema delicado, porque la trama tiene que estar bien pensada para no agobiar –o fastidiar– al lector.
Como el último que terminé hoy, que los protagonistas asumían las intenciones del otro –que por supuesto eran las equivocadas– y nunca se comunicaban. Que eso te pase con el amor de tu vida que acabas de conocer y que por cosas de la vida lo vez todos los días –porque usualmente pasa así. Se ven todos los días las 24 horas para enamorarse más rápido– no es muy sano emocionalmente. Por supuesto llegó un momento en que yo quería asesinar a uno de los dos protagonistas y le gritaba a la pantalla: ¡Estúpido! ¿No le puedes preguntar? O: ¡¿No le puedes decir lo que piensas por una vez en tu vida, cretina?!
Por cierto en esa novela la protagonista tenía 28 años y era virgen, pero ese tema lo podemos discutir en otra entrada.
Personalmente creo que cuando una novela está bien llevada, no importa cuanto tiempo pasa, de hecho el lector a veces ni se da cuenta. Pero el escritor tiene que tener mucho cuidado de hacer que eso sea lo que el lector no solo ame sino que desee que le suceda.

Un abrazo





@HMH_Escritora
www.helenamoranhayes.com
https://www.facebook.com/HelenaMoranHayes

2 comentarios:

  1. Este cuento es viejooo, porque Romeo se enamoró de Julieta en 30 segundos, y él venia de llorar y quejarse diciendo que amaba a otra mujer una hora antes. Cosa que me pareció tan absurda e irreal. Pero está demostrado que no es como se enamoran sino lo que viven después de enamorarse. (Los grandes libros románticos son así se enfocan en describir en dos hojas como se enamoraron y las otras 200 o 300 paginas en todoooo lo que pasaron después de ese hecho. Aunque es difícil plasmar eso, porque en la realidad uno es la ultima persona en darse cuenta que se enamoró, o la ultima en aceptarlo. Así que bueno jejeje me gustó tu articulo. =D

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  2. A mí me hacen gracia ese tipo de libros (que son los más comunes), y enfoca toda la acción a ponerles trabas por en medio para que luchen por su amor y situaciones absurdas, mezcladas con escenas sexuales.

    Pero realmente me gustan más los de "odio al primer vistazo" xD Son super divertidos, con piques que llegan todos desde la tensión sexual no resuelta, por supuesto.

    Aunque el amor cocinado a fuego lento hace los libros más dulces y realistas. También más empalagosos, si no existen más subtramas que le den vidilla.

    Son distintas formas de escribir romántica, y todas ellas igual de entretenidas. (¡Y así nunca te cansarás de leer romántica!)

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