martes, 9 de abril de 2013

¿Para qué escribo?


¿Para que escribimos? ¿Escribimos para ser leídos? ¿Para expresar nuestras emociones? ¿Para ganar fama y fortuna? ¿Para hacer dinero?
Todas estas preguntan me vinieron a la cabeza, luego de que hace unos días en un reunión familiar hablé con un amigo de la familia que también es escritor.
Uno de los familiares nos presentó por el tema en común de la escritura y de lo impresionados que estaban mis familiares de la calidad de mi libro publicado por amazon.
Hablábamos de los sistemas de impresión y la calidad –debo confesar que el diseñador editorial que hay en mí lo estaba disfrutando– y luego caímos en el tema de la escritura en sí.
Este señor me dijo esto (cabe acotar que el señor escribe biografías pero con toques personales. Así que básicamente investiga. Pero no se le puede quitar que es un escritor): “Yo escribo por dinero. Porque si no escribo, no como. Esto es lo que yo hago para vivir. Yo me dedico a hacer libros para que me los compren las editoriales. Si no se venden, bueno eso ya no es mi problema.”
No sé que sentí primero. Disgusto, desagrado, rabia, tristeza… ¿Por qué? Les explico.
Yo escribo para expresarme, porque siento estos pensamiento o tengo esos sueños en mi cabeza que no me dejan en paz si no los coloco en un papel.
Cuando escribo me siento bien, liberada. Ya sea en un blog, o un cuento o un libro. Siento que tengo que escribir.
Estoy consciente que por ahora no puedo vivir de esto. Que maravilloso sería poder hacerlo.
A la vez creo que nunca podría pensar que yo escribo para que me lo compren pero me puse a pensar, ¿Y eso no es lo que hacemos los escritores cuando enviamos nuestros manuscritos a las editoriales, buscar que nos lo compren?
Fue como una bofetada a la realidad. Es así, es lo que hacemos o nos encantaría hacer.
Ahora, la diferencia está en que a mi si me importaría que me vendad. Ahí mi vena creativa sale a flote porque cuando hago un trabajo es para exhibirlo y que la gente se sienta identificada con él.
Honestamente me pareció horrendo su pensamiento, no solo el concepto que tiene esta persona de la escritura sino su desfachatez.
No se rían, pero en serio me sentí ofendida. Quizá estoy en mis días y estoy susceptible, pero tu no puedes venir a decir que escribes para vender a una editorial y no te importa que tus libros se vendan ¿o sí?.
Casi corrí horrorizada a contárselo a mi esposo y él me acaricio la espalda y me dijo: “No le hagas caso Nena, ese tipo es un perdedor”.
Pero me quedé pensando. ¿Y si no es un perdedor y esa es la vida real? ¿Y si yo soy la perdedora porque escribo por placer?
Yo no quiero ser una mercenaria de la escritura, quiero escribir y ser leída, por supuesto que sí. Pero también quiero escribir por placer, por el solo beneplácito de disfrutar una historia, y que la gente la disfrute conmigo. Y si viene el dinero involucrado, pues bienvenido sea.
Recordé cuando me senté a escribir por primera vez, ya me había hecho esa pregunta: ¿Para qué voy a escribir esto? Y la respuesta fue. Porque vas a sentirte bien. No pensé en el dinero, ni en la fama ni la fortuna. Pensé en sentirme bien y hacer felices a mis lectoras.
Inmediatamente, y como ustedes me conocen, pensé: ¿Así somos en la vida real? ¿Hacemos cosas solo por el beneficio económico sin detenernos a pensar que realmente nos agrada hacerlo? ¿Cuántas de nosotras estamos en empleos que detestamos o viviendo vidas que nos hacen infelices?
Afortunadamente yo he escogido hacerlo lo que quiero –la escritura y el diseño– también por fortuna tengo una persona a mi lado que me apoya.
Pero tengo la seguridad que si cada una de nosotras se propone hacer lo que quiere, no solo escribir. Lo que deseemos. No solo vendrá el dinero, sino también, la satisfacción de estar haciendo algo que nos hace felices sin conformarnos con “venderlo y ya”.
Un abrazo y nos leemos pronto.


¿Escribes para hacer dinero? ¿En serio?

@HMH_Escritora
https://www.facebook.com/HelenaMoranHayes